• La formación, desarrollada mediante un convenio entre el Ministerio de Educación Nacional y la Universidad del Tolima, fortaleció las herramientas pedagógicas y curriculares de los docentes que acompañan a la primera infancia.
• El proceso promovió una educación inicial más pertinente y contextualizada, que reconoce los intereses de las niñas y los niños, así como las particularidades de sus familias, comunidades y territorios.



Imágenes de la formación a los docentes.
La educación de la primera infancia se construye desde la escucha, la exploración y el reconocimiento de cada territorio. Con esta perspectiva, 19 maestras y maestros de Manizales culminaron satisfactoriamente un proceso de formación y cualificación en educación inicial y recibieron su certificación durante un encuentro realizado en el Hotel Carretero.
La iniciativa se desarrolló en el marco de un convenio entre el Ministerio de Educación Nacional y la Universidad del Tolima (UT), orientado al fortalecimiento curricular y a la resignificación de las prácticas pedagógicas de quienes acompañan a las niñas y los niños del segundo ciclo de educación inicial, tanto en zonas urbanas como rurales y de ruralidad dispersa.
Durante el proceso, los docentes reflexionaron sobre su quehacer pedagógico y exploraron nuevas maneras de conectar el currículo con las experiencias cotidianas de la infancia, teniendo en cuenta sus intereses, preguntas, necesidades y contextos. También reconocieron el papel fundamental de las familias y las comunidades en los procesos de desarrollo y aprendizaje.
Experiencias que nacen de escuchar a la infancia


El encuentro de cierre fue un espacio para compartir los aprendizajes, las reflexiones y las propuestas pedagógicas construidas durante la formación. Las experiencias socializadas evidenciaron cómo la observación sensible, la escucha genuina y la curiosidad de los docentes pueden abrir nuevas oportunidades para investigar, crear e innovar desde la cotidianidad.
Estas prácticas invitan a comprender que el aprendizaje en la primera infancia va más allá de los contenidos: también se construye a través de las preguntas que surgen en el entorno, las relaciones con los demás, el descubrimiento del territorio y las experiencias significativas que viven las niñas y los niños.

La certificación representa, además, un punto de partida para continuar fortaleciendo las prácticas educativas. Los conocimientos y herramientas adquiridos ofrecen nuevas posibilidades para diseñar propuestas pedagógicas intencionadas, reflexivas y conectadas con las realidades de las comunidades.
Con este proceso de formación, 19 maestras y maestros de Manizales cuentan con nuevos aprendizajes y herramientas para seguir construyendo una educación inicial sensible, pertinente y contextualizada, en la que las niñas y los niños sean reconocidos como protagonistas de su desarrollo y aprendizaje.


