- El pasado viernes 23 de octubre, se realizó el primer traslado de 30 toneladas de tejas de asbesto-cemento, retiradas de la antigua cubierta del Estadio Palogrande, hacia el Valle del Cauca.
- Los residuos fueron entregados a Veolia para su disposición final mediante un proceso especializado de confinamiento en celdas de seguridad, que busca prevenir riesgos para la salud y el medioambiente.


Fotografías: disposición final de las tejas de asbesto-cemento de la tribuna norte del Estadio Palogrande
La renovación de la cubierta del Estadio Palogrande sumó un nuevo avance con el traslado de 30 toneladas de tejas de asbesto-cemento, retiradas de la antigua estructura. El primer cargamento fue transportado el pasado viernes 23 de octubre hacia el Valle del Cauca para su disposición final. El procedimiento hace parte de las labores de modernización de uno de los escenarios deportivos más representativos de Manizales.
Los materiales fueron trasladados hacia Buga, donde la empresa Veolia cuenta con infraestructura especializada para la gestión de residuos peligrosos. Debido a que las tejas contienen asbesto, un material cuyas fibras pueden representar riesgos para la salud cuando son inhaladas, su retiro, transporte y disposición requieren procedimientos técnicos y medidas especiales de seguridad.
La disposición final de estos residuos se realiza mediante un procedimiento conocido como confinamiento en celdas de seguridad, que consiste en depositar los materiales en espacios especialmente acondicionados para aislarlos del entorno. Las celdas cuentan con sistemas de protección y pueden incorporar capas de materiales como suelo y arcilla, según su diseño técnico, para reducir el riesgo de liberación de fibras de asbesto al ambiente.
El proceso permite que los elementos retirados de la cubierta tengan un destino ambientalmente controlado, bajo condiciones especiales de manejo, en lugar de ser depositados junto con los residuos ordinarios.
El traslado del primer cargamento representó un avance importante dentro de las obras de renovación del Estadio Palogrande, que contemplan el reemplazo de la antigua cubierta por una estructura moderna, con mejores condiciones de seguridad, funcionalidad y comodidad para los aficionados.
La intervención responde a la necesidad de actualizar la infraestructura del escenario deportivo y mejorar sus condiciones para la realización de encuentros de fútbol profesional y eventos de mayor proyección. Más allá de la renovación de su cubierta, las obras del Estadio Palogrande incluyen un componente ambiental fundamental, garantizar el manejo especializado de los materiales retirados, con procedimientos orientados a proteger la salud de los ciudadanos y el entorno.


