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A su corta edad, Santiago ya piensa como un gran maestro

  • Santiago Agudelo, de 8 años, ha sido campeón nacional en las categorías sub 6, sub 7, sub 8 y sub 9, consolidándose como una de las promesas del ajedrez en Colombia.
  • El deportista hace parte del programa Deportista de Excelencia de la Alcaldía de Manizales, gracias a su destacada trayectoria en competencias nacionales e internacionales.
Fotografía: Santiago Agudelo, Deportista Excelencia de Manizales

Cuando muchos niños apenas descubren sus juegos favoritos, Santiago Agudelo ya mueve piezas con la concentración y la estrategia de un adulto. Su historia en el ajedrez comenzó justo después de la pandemia, cuando tenía apenas cuatro años. Desde entonces, lo que empezó como curiosidad se convirtió en una pasión que no ha parado de crecer.

Su padre, Horacio Agudelo, recuerda cómo fue ese proceso, “Santiago no solo aprendía rápido, sino que lograba aplicar cada conocimiento en el tablero con una facilidad sorprendente. “No es un proceso fácil, pero él lo ha asumido de una forma muy especial”, cuenta.

Horacio Agudelo, padre del Deportista Excelencia, Santiago Agudelo.

Y los resultados hablan por sí solos. Desde los cinco años, Santiago empezó a competir a nivel nacional, acumulando títulos como campeón en las categorías sub 6, sub 7, sub 8 y sub 9. Pero su talento no se ha quedado ahí: también ha competido contra jóvenes y adultos, destacándose en diferentes ciudades del país y representando a Colombia en torneos internacionales.

Uruguay, Perú y México ya han sido testigos de su talento, logrando subirse al podio en varias ocasiones. Y su camino continúa, el próximo mes llevará su destreza en el ajedrez hasta El Salvador, para sumar una nueva experiencia a su corta pero brillante carrera.

Este año, su dedicación lo llevó a ser parte del programa Deportista de Excelencia de la Alcaldía de Manizales, un reconocimiento que, pese a su corta edad, respalda su disciplina y resultados. Para su familia, este apoyo ha sido fundamental.

“Este tipo de incentivos son muy importantes, porque permiten que los deportistas viajen, se capaciten y sigan creciendo. Además, se convierten en referentes para otros niños que vienen detrás”, afirma su padre.

Más allá de los trofeos, Santiago ha encontrado en el ajedrez una escuela de vida. Un espacio donde ha aprendido a enfrentar la frustración, a resolver problemas y a ser creativo desde muy pequeño.

Hoy, mientras sigue soñando en grande, también inspira a otros. Porque su historia demuestra que el talento, cuando se acompaña con disciplina y apoyo, no tiene edad.

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