- En 11 jornadas realizadas durante el primer semestre de 2026, 238 productores rurales llevaron directamente sus cosechas a los consumidores.
- El proceso de los Gobiernos en la Calle Campesinos ha fortalecido la economía del campo y la seguridad alimentaria de la ciudad.



Fotografías: jornadas de Gobierno en la Calle Campesinos del primer semestre del 2026, en Manizales.
Detrás de cada tomate, una lechuga, una libra de café, una canasta de huevos, un frasco de miel o un racimo de plátanos hay una historia de esfuerzo que comienza antes del amanecer en las montañas de Manizales. Son manos campesinas que trabajan la tierra todos los días para llevar alimentos frescos a las mesas de miles de familias.
Hoy, ese esfuerzo encuentra una oportunidad gracias al Gobierno en la Calle Campesino, estrategia de la Alcaldía de Manizales, liderada por la Secretaría de Agricultura, que durante el primer semestre de 2026 permitió que los productores rurales vendieran directamente sus cosechas y alimentos procesados, sin intermediarios y a precios justos.
El balance de este semestre habla por sí solo: 11 jornadas realizadas, 238 productores participantes, 1.481 productos comercializados y más de $87 millones en ventas, cifras que representan mucho más que resultados económicos. Son ingresos que permanecen en el campo, familias que fortalecen sus proyectos productivos y consumidores que reconocen el valor de comprar local.



Fotografías (archivo): de los diferentes Gobierno en la Calle Campesinos del primer semestre del 2026 en Manizales.
La mayoría de las jornadas se desarrollaron en la Plazoleta de la Alcaldía de Manizales, otras llegaron a escenarios como Aguas de Manizales, la Plaza de Bolívar, Expoferias y el ICBF, con la intención de acercar el campo a diferentes sectores de la ciudad y consolidar un espacio de encuentro entre quienes producen los alimentos y quienes los consumen.
Más que un mercado campesino, el Gobierno en la Calle Campesino se ha convertido en una vitrina para los productores de las veredas de Manizales. Allí comercializan frutas, hortalizas, tubérculos, cafés especiales, productos transformados, huevos, lácteos y una amplia variedad de alimentos; además cuentan sus historias, construyen relaciones de confianza con los compradores y demuestran que detrás de cada cosecha hay compromiso, calidad y amor por la tierra.
Cada compra realizada durante las jornadas representa un respaldo directo al campo manizaleño. Significa que un productor recibe una mejor remuneración por su trabajo, que una familia campesina encuentra nuevas oportunidades para crecer y que la ciudad fortalece su seguridad alimentaria al consumir alimentos frescos, de origen local y producidos con dedicación.




Fotografías (archivo): de los diferentes Gobierno en la Calle Campesinos del primer semestre del 2026 en Manizales.
La Administración Municipal consolida la estrategia como una de las apuestas más importantes para el desarrollo rural de Manizales, convencida de que apoyar al campesino es invertir en el bienestar de toda la ciudad.
Porque cuando elegimos comprarle al productor local, llevamos alimentos de calidad a nuestro hogar; sembramos oportunidades, fortalecemos la economía rural y reconocemos el invaluable trabajo de quienes, con sus manos, hacen posible que cada día haya alimento en nuestra mesa.
El campo necesita consumidores conscientes, y Manizales ha demostrado que cuando ciudad y ruralidad trabajan de la mano, todos cosechan mejores resultados.


