- La formación entrega herramientas prácticas para actuar durante los primeros minutos de una emergencia mientras llega la atención especializada.
- Empresas, universidades, colegios, gremios y comunidad general pueden acceder a este proceso de capacitación en Primer Respondiente.



Fotografías: prepararse para responder ante una emergencia también es una forma de cuidar la vida.
La formación en Primer Respondiente brinda conocimientos y herramientas para reconocer una emergencia, actuar de manera adecuada y prestar una atención inicial oportuna. Estos aprendizajes pueden contribuir a reducir riesgos y complicaciones mientras llega la atención médica especializada.
A través de estas jornadas, la Secretaría de Salud Pública busca que empresas, universidades, colegios, gremios y comunidad general estén mejor preparados para responder ante situaciones que puedan poner en riesgo la vida. La capacitación tiene un enfoque práctico y participativo, orientado a fortalecer las capacidades ciudadanas.
Las jornadas se desarrollan en grupos de 15 participantes, con una duración de cuatro horas por grupo. Durante este espacio, los asistentes adquieren conocimientos sobre generalidades de primeros auxilios, signos vitales, hemorragias, heridas, quemaduras y enfermedades de aparición súbita.
La formación también incluye contenidos relacionados con el accidente cerebrovascular (ACV), la obstrucción de la vía aérea por cuerpo extraño (OVACE), la reanimación cardiopulmonar (RCP) y el manejo del Desfibrilador Externo Automático (DEA), herramientas fundamentales para responder ante diferentes tipos de emergencias.
La Secretaría de Salud Pública invita a empresas, instituciones educativas, gremios y organizaciones interesadas a vincularse a este proceso de formación. Contar con ciudadanos capacitados permite fortalecer la respuesta comunitaria ante diferentes situaciones de emergencia y estar preparados para actuar de manera oportuna frente a eventualidades que puedan presentarse en el municipio.


