- La Unidad de Gestión del Riesgo y la Secretaría de Medio Ambiente informaron que el canino, Orión, no presentó lesiones que pusieran en riesgo su vida.




Fotografías: Bomberos Oficiales y el GARA rescatan a un canino que cayó a un abismo.
En una nueva demostración de que toda vida cuenta, el Cuerpo Oficial de Bomberos, en una labor conjunta con el Grupo de Atención y Rescate Animal (GARA), protagonizó un emotivo rescate en la vereda El Guineo, que devolvió la tranquilidad a una familia y una segunda oportunidad a un fiel compañero de cuatro patas.
El drama comenzó cuando el canino. de manera inesperada, rodó por una ladera de aproximadamente 5 a 7 metros de profundidad. Atrapado en el fondo del abismo, asustado y sin forma de salir por sus propios medios, su vida pendía de un hilo. Fue en ese momento cuando acudieron a la Línea 119 de los bomberos; de inmediato la Unidad de Gestión del Riesgo activó a los bomberos oficiales y a la Secretaría del Medio Ambiente, para que a través del Gara, Grupo de Atención y Rescate Animal, se atendiera la situación reportada.
Una maniobra de precisión y amor por la vida

Al llegar al sitio, los bomberos y el personal del GARA evaluaron la compleja topografía de la zona, no era un rescate sencillo, pero la determinación de salvar al animal superó cualquier obstáculo técnico. Para lograr el acceso seguro, se realizó un descenso vertical mediante un intrincado sistema de cuerdas y, para hacer la extracción técnica, el organismo de socorro montó un sistema de recuperación en “Z” (sistema de ventaja mecánica), ideal para izar cargas pesadas o delicadas con absoluta precisión.
“Para nosotros no hay vidas más importantes que otras. Ver los ojos de miedo de ese perrito y luego sentir su agradecimiento al tenerlo en los brazos es la mayor recompensa”, explicó Juan Martín Gómez Zapata, quien lleva 20 años como bombero y que participó en la maniobra.
Tras minutos de intensa tensión, el canino fue llevado de vuelta a la superficie y de inmediato los expertos del GARA evaluaron al animal y, confirmaron que la mascota no presentaba ninguna lesión de gravedad. El rescate demuestra la alta preparación técnica y profesional de nuestro Cuerpo Oficial de Bomberos y del GARA y reafirma el valor de la empatía. Hoy, un hogar está completo de nuevo gracias a esos héroes anónimos que, suspendidos en el aire por una cuerda, decidieron que la vida de un canino valía todo el esfuerzo del mundo.


