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Desde la vereda San Peregrino, Leandro encuentra en la música una oportunidad para cumplir sueños

  • El joven, integrante del Programa Municipal de Bandas de Manizales, fue uno de los 68 estudiantes seleccionados para participar en encuentros de bandas.
  • Su historia refleja cómo la formación musical abre oportunidades para los jóvenes de la zona rural.

Fotografía: de Leandro Ramírez Valencia tocando el redoblante en ensayo de la Banda

Desde la vereda San Peregrino, en la zona rural de Manizales, Leandro Ramírez Valencia avanza al ritmo del redoblante, el instrumento que lo apasiona y que le ha permitido descubrir nuevas habilidades, compartir con otros jóvenes y encontrar en la música un espacio para aprender, disfrutar y construir su futuro.

Leandro Ramírez hace parte del Programa Municipal de Bandas, iniciativa liderada por la Secretaría de Educación de Manizales que promueve la formación artística de niños, niñas y jóvenes de la ciudad, tanto del sector urbano como rural. Para él, pertenecer a una banda significa mucho más que aprender a tocar un instrumento: es una oportunidad para relajarse, fortalecer sus relaciones con sus compañeros y desarrollar su talento musical. “Me gusta el redoblante porque me relajo mucho y me parece muy bueno que hagan esto. Lo que más me gusta de estar en la banda es que me relajo y comparto con compañeros. El género que más me gusta tocar es la cumbia”, cuenta Leandro, quien llegó al proceso gracias a un profesor que reconoció sus capacidades y lo motivó a continuar por el camino de la música.

Su dedicación le permitió vivir una experiencia especial: ser uno de los 68 jóvenes seleccionados de las 32 bandas que participan en encuentros como el de pasado 17 y 18 de octubre cuando cautivaron en diferentes escenarios de Manizales. Un logro que llenó de orgullo a su familia y que demuestra cómo los espacios de formación artística pueden convertirse en escenarios para reconocer el esfuerzo y el talento de los estudiantes.

Video: de Leandro y su papá.

Para Alexánder Ramírez Valencia, padre de Leandro, ver a su hijo participar en este encuentro representa una alegría inmensa y la satisfacción de saber que está aprovechando oportunidades para crecer personal y artísticamente. “Es un gran orgullo que mi hijo haya participado en el encuentro de bandas, porque esto quiere decir que estamos formando una gran persona. Estamos motivándolo e impulsándolo a que siga con un proyecto muy bueno para su conocimiento y su futuro”.

Alexánder destacó el aporte del Programa Municipal de Bandas a la formación de los jóvenes y agradeció que existan iniciativas que les permitan descubrir sus capacidades, trabajar por sus metas y encontrar alternativas positivas para su tiempo libre. “Estoy muy agradecido con el Programa Municipal de Bandas porque les está dando la oportunidad a estos jóvenes de salir adelante. Es muy gratificante y una alegría inmensa ver a un hijo de uno llegar a una experiencia como esta”.

Música que llega a las instituciones educativas y transforma vidas

Fotografías: durante ensayo de la Banda

La historia de Leandro hace parte de un proceso que beneficia directamente a cerca de 2.000 estudiantes al año, a través de 32 bandas sinfónicas en 32 instituciones educativas de Manizales. La iniciativa, desarrollada desde la Secretaría de Educación, busca fortalecer la formación artística, fomentar la convivencia y brindar a los estudiantes herramientas para su desarrollo personal.

De acuerdo con Humberto Valencia, coordinador del Programa Municipal de Bandas, esta iniciativa cuenta con una inversión superior a los $1.000 millones, incluidos $180 millones dispuestos este año para la compra de instrumentos musicales. Los recursos buscan continuar fortaleciendo los procesos de formación y ampliar las oportunidades para que los estudiantes desarrollen sus capacidades a través de la música.

En la zona rural, experiencias como la de Leandro muestran la importancia de acercar la formación cultural a los estudiantes y generar espacios en los que puedan explorar sus intereses, compartir con otros jóvenes y proyectarse hacia nuevas metas.

Desde San Peregrino, Leandro hece sonar su redoblante y demuestra que el talento puede crecer en cualquier rincón del municipio cuando encuentra oportunidades para desarrollarse. Su historia es la de una familia que lo acompaña, un docente que creyó en sus capacidades y un proceso de formación que le permite avanzar con la música como parte de su vida.

La Secretaría de Educación impulsa espacios de formación musical que acerquen la cultura a los estudiantes y abren oportunidades para las nuevas generaciones, tanto en la ciudad como en el campo.

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