- La exposición ‘El pez muere por la boca’, del fotógrafo y artista Santiago Escobar Jaramillo, abre las puertas en el Museo Rogelio Salmona de la Universidad de Caldas.
- La experiencia conecta arte, territorio y memoria desde las voces del litoral colombiano.
- A través de visitas guiadas lideradas por la Biblioteca Pública Satélite y la Casa de la Cultura de Palogrande, niños, jóvenes y adultos han recorrido la muestra artística.









Fotografías: visita guiada a los estudiantes del colegio Reggio Emilia.
Hasta el próximo 10 de mayo, la comunidad está invitada a vivir la muestra artística ‘El pez muere por la boca’, exposición que pone en diálogo las dinámicas del narcotráfico con la vida cotidiana de poblaciones como Rincón del Mar, en Sucre, y Bahía Solano, en Chocó.
En el recorrido artístico, liderado por Santiago Escobar Jaramillo, el espectador se encuentra con imágenes y relatos que revelan cómo la cotidianidad, la pesca y los gestos diarios conviven con tensiones marcadas por la violencia que llega desde el mar.
Como parte de la experiencia, la Biblioteca Pública Satélite y la Casa de la Cultura de Palogrande han desarrollado visitas guiadas que han permitido que estudiantes y usuarios de los espacios culturales se acerquen de manera pedagógica y participativa a la exposición, para generar conversaciones necesarias sobre el país y sus territorios.
“Es una reflexión de comunidades en contextos de narcotráfico y pesca y, cómo la cotidianidad, los gestos diarios se enfrentan a estas tensiones. Ya han venido estudiantes, personas de las bibliotecas, las casas de la cultura, y los invito a que pasen antes del 10 de mayo a recorrerla; es una exposición con carácter interactivo y de participación”, expresó el artista y fotógrafo, Santiago Escobar Jaramillo.
Las historias del mar hablan de paisajes y tradiciones, además narran lo que llega flotando desde la violencia. Esa es la mirada que propone la exposición, que se convierte en un espacio para observar, cuestionar y dialogar.
La invitación está abierta para que más ciudadanos recorran la muestra y se conecten con una narrativa que, desde el arte, pone sobre la mesa realidades que no pueden pasar desapercibidas.


