- Con una intervención integral, la Secretaría de Salud y EMAS lideraron una jornada de recolección que impactó positivamente las condiciones sanitarias del Km 41.
- La recolección de 1.6 toneladas de residuos e inservibles marca un avance en la prevención de enfermedades transmitidas por mosquitos en este sector de la ciudad.



Fotografías: jornada de recolección de inservibles en el Kilómetro 41 de Manizales
La Secretaría de Salud de Manizales, en articulación con la empresa EMAS, desarrolló una jornada de recolección de residuos e inservibles en el sector del Kilómetro 41, en la totalidad de sus zonas. La intervención tuvo como propósito principal reducir los factores de riesgo asociados a enfermedades como el dengue y la fiebre amarilla, transmitidas por mosquitos que proliferan en aguas estancadas.
Durante la jornada se recolectaron residuos sólidos como llantas, envases, latas y botellas, elementos que suelen convertirse en potenciales criaderos de mosquitos. Asimismo, se realizó el retiro de inservibles como colchones, muebles y electrodomésticos en desuso, contribuyendo a la limpieza de patios, zonas verdes y espacios públicos.


Fotografías: jornada de recolección de inservibles en el Kilómetro 41 de Manizales
De manera complementaria, el equipo técnico adelantó acciones de sensibilización con la comunidad, se enfatizó en la importancia de evitar la acumulación de agua en recipientes y promover prácticas responsables para la disposición de residuos. Las actividades permitieron fortalecer el conocimiento ciudadano frente a la prevención de enfermedades transmitidas por vectores.
Como resultado, se logró la recolección de 1.6 toneladas de residuos e inservibles, además de la eliminación de múltiples focos potenciales de reproducción de mosquitos. La intervención generó una mejora visible en las condiciones sanitarias y ambientales del sector, así como una mayor conciencia comunitaria sobre la relación entre el manejo de residuos y la salud pública.
La Secretaría de Salud de Manizales hace un llamado a la comunidad para mantener entornos limpios y libres de criaderos y, a entender que la prevención del dengue y la fiebre amarilla es una responsabilidad compartida que impacta directamente en el bienestar de todos los ciudadanos.


