- Las intervenciones se realizaron en entornos escolares y corredores con alto flujo peatonal, priorizados por la Agencia Nacional de Seguridad Vial.
- La implementación incluyó resaltos parabólicos, señalización vertical y horizontal, así como medidas de urbanismo táctico para ordenar el tránsito.






Fotografías: intervenciones de señalización y dispositivos de seguridad vial implementados en diferentes sectores priorizados de Manizales.
La implementación de señalización y dispositivos de seguridad vial en cinco sectores estratégicos de Manizales permitió mejorar las condiciones de tránsito y reducir riesgos para peatones y conductores en zonas de alta circulación. Las acciones se realizaron en el marco del contrato de la Agencia Nacional de Seguridad Vial (ANSV), como parte del programa nacional Obras por la Vida.
Las intervenciones se concentraron en entornos escolares y corredores urbanos con alto flujo peatonal, donde se identificaron puntos críticos que requerían medidas de regulación y protección. Los sectores intervenidos fueron la Institución Educativa INEM Baldomero Sanín Cano, la Institución Educativa Aranjuez, el Instituto Técnico San Rafael sobre la avenida Kevin Ángel, la Institución Educativa Pablo VI y el sector del Parque San José en la avenida Gilberto Alzate. En total, las obras abarcaron 6.521,6 metros de intervención en infraestructura vial.
En el caso del Instituto Técnico San Rafael, ubicado sobre la avenida Kevin Ángel, las intervenciones tuvieron especial relevancia por tratarse de un corredor con alto flujo vehicular y peatonal. Allí se implementaron medidas orientadas a mejorar la visibilidad, organizar la circulación y proteger a estudiantes y comunidad educativa en uno de los puntos con mayor interacción entre actores viales.
Estas acciones se ejecutaron con base en las especificaciones técnicas establecidas en el Manual de Señalización Vial adoptado por el Ministerio de Transporte, garantizando que cada intervención cumpliera los estándares nacionales para mejorar la circulación y proteger a los actores de la vía.
Entre las medidas aplicadas se encuentra la implementación de zonas de velocidad controlada con límite de 30 kilómetros por hora en sectores donde confluyen estudiantes, peatones y vehículos. También se instalaron resaltos parabólicos diseñados para obligar a los conductores a reducir la velocidad al aproximarse a cruces peatonales o instituciones educativas. En total se instalaron 12 resaltos parabólicos distribuidos en los diferentes puntos intervenidos de la ciudad.
Las obras incluyeron además un refuerzo integral de la señalización vial. En los cinco sectores se instalaron 209 señales verticales nuevas, entre ellas indicaciones de “Pare”, “Cruce peatonal”, “Velocidad máxima” y restricciones de estacionamiento. De forma paralela se renovó la señalización horizontal con demarcación de carriles, flechas direccionales y pasos peatonales de alta visibilidad, elementos que permiten orientar mejor a los conductores y facilitar el tránsito seguro de peatones.






Fotografías: intervenciones de señalización y dispositivos de seguridad vial implementados en diferentes sectores priorizados de Manizales.
Otro componente relevante fue la implementación de medidas de seguridad peatonal. En los sectores intervenidos se construyeron cruces peatonales con mayor visibilidad y elementos de canalización que organizan el flujo de personas en puntos de alto tránsito.
“La implementación de estas medidas contribuye a ordenar la circulación, reducir riesgos en zonas sensibles y fortalecer la protección de peatones, especialmente en entornos escolares y sectores con alta presencia de ciudadanos”, señaló el Secretario de Movilidad de Manizales, Juan Felipe Álvarez Castro.
Declaraciones del Secretario de Movilidad de Manizales, Juan Felipe Álvarez Castro.
La incorporación de señalización actualizada, control de velocidad y elementos de urbanismo táctico permite mejorar la lectura de la vía y orientar el comportamiento de conductores y peatones. Estas acciones forman parte de los esfuerzos orientados a prevenir siniestros viales en corredores donde se registra alta interacción entre diferentes actores de la movilidad.


