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La seguridad se puede construir con pedagogía en las zonas afectadas por el sismo

  • La Secretaría de Movilidad desarrolla jornadas de sensibilización con peatones en el entorno de la Plaza de Bolívar, para reforzar las recomendaciones de seguridad en sectores afectados por la emergencia.
  • La pedagogía busca que los ciudadanos comprendan la importancia de respetar las zonas delimitadas, las indicaciones de las autoridades y evitar exponerse a estructuras que presentan condiciones de vulnerabilidad.

Fotografías: pedagogía en vía para proteger a los peatones durante la emergencia.

Transitar por los sectores afectados por una emergencia exige atender condiciones que no hacen parte de la movilidad cotidiana. Después del sismo ocurrido el pasado 10 de agosto, la Administración Municipal adoptó diferentes medidas de protección en puntos donde las condiciones de las estructuras representan un riesgo para quienes circulan por sus alrededores.

Entre estas medidas se encuentra la instalación de vallas en diferentes puntos de la ciudad, dispuestas para delimitar zonas próximas a estructuras afectadas y mantener a los peatones y vehículos a una distancia prudente frente a posibles desprendimientos o caída de elementos. Las medidas fueron implementadas como parte de las acciones de protección adoptadas durante la emergencia y permanecen instaladas mientras se mantienen las condiciones que dieron lugar a su ubicación.

Ahora, con las zonas de protección ya establecidas, la Secretaría de Movilidad adelanta jornadas pedagógicas directamente con los peatones, particularmente en el sector adyacente a la Plaza de Bolívar, para explicar la importancia de respetar las delimitaciones y atender las instrucciones impartidas por las autoridades de tránsito y de Policía.

La recomendación para quienes transitan a pie es concreta y clara: no cruzar las zonas delimitadas, no acercarse a las estructuras afectadas y no detenerse a observar los daños. Permanecer junto a una edificación que presenta condiciones de vulnerabilidad puede significar una exposición innecesaria ante la eventual caída de materiales o escombros.

La misma precaución corresponde a quienes circulan en vehículo. Los conductores deben evitar detenerse o estacionar en estos puntos, no obstaculizar las zonas de atención y mantener una circulación lenta y controlada en los sectores próximos a las estructuras afectadas. Además de facilitar la movilidad y el trabajo de los organismos que atienden la emergencia, esta conducta reduce la exposición de los propios conductores y de los peatones.

La razón de las recomendaciones es especialmente importante en una emergencia: los daños estructurales pueden generar desprendimientos posteriores y de manera no controlada. Por ello, acercarse para observar, detener un vehículo en las inmediaciones o ignorar una zona previamente delimitada significa asumir un riesgo que puede evitarse.

Con las jornadas, la Secretaría de Movilidad lleva la información directamente a los actores viales y refuerza el cumplimiento de las medidas adoptadas para proteger la vida en los sectores afectados. Las vallas delimitan el riesgo; la pedagogía explica por qué es necesario respetarlas. Ambas acciones hacen parte de la protección de la ciudadanía mientras permanecen las condiciones derivadas de la emergencia.

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