- Un equipo multidisciplinario del Instituto Distrital de Patrimonio Cultural de Bogotá realiza visitas técnicas a algunos de los inmuebles patrimoniales más afectados del Centro Histórico de Manizales.
- La Iglesia de Los Agustinos, la Corporación Rafael Pombo y el Bolívar Cóndor hacen parte de los bienes revisados, con el propósito de identificar daños y aportar a futuros proyectos de restauración.



Fotografías: el equipo del Instituto Distrital de Patrimonio Cultural realiza las respectivas visitas
La recuperación de Manizales pasa por proteger su historia. Por eso, un equipo multidisciplinario del Instituto Distrital de Patrimonio Cultural de Bogotá llegó a la ciudad como voluntario para poner sus conocimientos al servicio de la evaluación de algunos de los inmuebles patrimoniales más críticos después del sismo.
De la mano de la Secretaría de Cultura y Civismo, con el equipo de Patrimonio de Manizales, los profesionales han recorrido diferentes espacios del centro histórico para realizar levantamientos arquitectónicos y revisar los daños presentes en cada inmueble.
Uno de los lugares visitados fue la Iglesia de Los Agustinos, mientras que en jornadas anteriores el equipo estuvo en la Corporación Rafael Pombo, la Casa de las Muñecas, donde adelantó un levantamiento arquitectónico y de las afectaciones que presenta la edificación. Adicionalmente, la revisión del Bolívar Cóndor, como parte de este ejercicio de valoración del patrimonio de la ciudad.
La contratista de la Subdirección de Intervención del Instituto Distrital de Patrimonio Cultural, Tatiana Parada Moreno, explicó que el propósito es recopilar información que permita avanzar hacia acciones concretas, “venimos del Instituto Distrital de Patrimonio Cultural de Bogotá. Venimos un equipo multidisciplinar como voluntarios, revisando varios de los inmuebles más críticos”, señaló.
Audio: Tatiana Parada Moreno, contratista de la Subdirección de Intervención del Instituto Distrital de Patrimonio Cultural
La información recopilada en Manizales será llevada a Bogotá para continuar el análisis junto con los equipos técnicos y plantear posibles proyectos de restauración, de acuerdo con las necesidades y el alcance que se determine para cada inmueble.
El acompañamiento representa una muestra de solidaridad entre ciudades y, al mismo tiempo, la oportunidad para sumar conocimiento especializado a la recuperación de los espacios que hacen parte de la memoria y la identidad de Manizales.

