- La Alcaldía de Manizales sigue en las mesas de trabajo con actores del sector económico para revisar ajustes al Plan de Ordenamiento Territorial (POT).
- El ejercicio contempla cambios en normas urbanísticas que responden a nuevas dinámicas de ciudad, condiciones ambientales y transformaciones en el mercado inmobiliario.



Fotografías: reunión para revisión del POT en mesas de trabajo con instituciones
En una jornada de trabajo entre la Administración Municipal, gremios de la construcción y representantes del sector inmobiliario se hizo la revisión del Plan de Ordenamiento Territorial de Manizales. El encuentro permitió analizar los cambios normativos que requiere la ciudad frente a nuevas realidades ambientales, económicas y urbanas.
Durante el espacio, liderado por la Secretaría de Planeación, se presentó la propuesta inicial de ajustes al POT y se abrió un diálogo con los actores que participan en el desarrollo urbano. La discusión incluyó temas como el uso del suelo, las dinámicas comerciales actuales y las tendencias en vivienda que empiezan a consolidarse en varias ciudades.
Según explicó el secretario de Planeación, José Fernando Olarte Osorio, el proceso responde a la necesidad de adaptar la planificación urbana a condiciones que han cambiado en los últimos años: “avanzamos en el ejercicio de revisión del Plan de Ordenamiento Territorial. Se trata de una revisión de carácter excepcional, en la que adecuamos las normas urbanísticas a situaciones que se han dado a partir de los determinantes ambientales de la corporación autónoma en el suelo rural, así como a los cambios que ha tenido el comercio, la prestación de servicios y la misma ciudad en su dinámica de ocupación del suelo”.
El secretario explicó que el diálogo con sectores productivos resulta clave para identificar oportunidades que permitan impulsar la economía local y la generación de empleo. “Trabajamos con los gremios de la ciudad y con las fuerzas económicas para identificar elementos que se ajusten a las posibilidades de generar riqueza, generar valor y empleo, con el objetivo de mantener a Manizales como una ciudad con altos estándares de calidad de vida”, añadió.
El proceso de revisión analiza cambios en los usos del suelo y en las normas urbanísticas que regulan el crecimiento de la ciudad. La Alcaldía de Manizales plantea incorporar elementos que respondan a transformaciones recientes en el sector inmobiliario y en la forma en que las personas habitan los espacios urbanos.
Entre los temas analizados se encuentran nuevas tipologías de vivienda y modelos de ocupación que han surgido en diferentes mercados urbanos. Las tendencias incluyen modalidades habitacionales adaptadas a distintas etapas de la vida y a nuevas formas de convivencia.
La gerente regional de Camacol, Angélica María Orozco Giraldo, destacó la importancia de que el proceso se construya de manera conjunta entre el sector público y los desarrolladores urbanos. “En estas mesas de trabajo empezamos a revisar la propuesta que tiene el municipio para el ajuste del POT. La Administración Municipal tiene en cuenta tendencias que hoy se presentan en el sector inmobiliario, en nuevos usos y en nuevos negocios, como el coliving, la vivienda senior y otras exigencias que empiezan a tener las ciudades en su planificación”, afirmó.
La dirigente gremial señaló que este tipo de espacios permiten intercambiar perspectivas entre los diferentes actores del desarrollo urbano. “Aplaudimos este escenario porque tanto los desarrolladores como el sector público tenemos interacciones que facilitan acuerdos y permiten construir una ciudad de calidad”, indicó.

Fotografía: panorámica de la ciudad de Manizales
El proceso también busca que las decisiones relacionadas con el Ordenamiento Territorial respondan a las condiciones ambientales del territorio, en especial a los determinantes definidos por la autoridad ambiental para el suelo rural.
La Administración Municipal indicó que la participación de gremios, desarrolladores y expertos en urbanismo facilita una mirada amplia sobre las necesidades actuales de la ciudad. Este intercambio permite revisar cómo se proyecta el crecimiento urbano, la localización de actividades económicas y las condiciones para el desarrollo de nuevos proyectos inmobiliarios.
Las mesas de trabajo continuarán con nuevos encuentros entre el sector público, los gremios y otros actores de la ciudad. El diálogo permitirá ajustar la propuesta normativa antes de su presentación formal, con el propósito de contar con un instrumento de ordenamiento que responda a las dinámicas actuales del territorio y a los retos de desarrollo urbano que enfrenta Manizales.


