- El balance de las autoridades dejó un mensaje claro: la seguridad de la ciudad no depende de un solo sector, sino de la agilidad con la que vecinos, personas en el lugar y bomberos logren hablar el mismo idioma ante una emergencia.
- Ejercicios que proponen fortalecer las capacidades de respuesta y realizar la activación de las diferentes empresas e instituciones cercanas para una acción rápida.




Fotografías: simulacro de incendio en el sector de la Autónoma.
Una columna de humo en el sector de la Universidad Autónoma encendió las alarmas. Sin embargo, no se trató de una tragedia real, sino de un ejercicio táctico para medir el tiempo de reacción de los organismos de socorro y las empresas de la zona ante un incendio en las instalaciones del canal Telecafé; el ejercicio puso a prueba el Plan de Ayuda Mutua, una red de cooperación que involucra a la Universidad Autónoma de Manizales, la Universidad Católica, la Universidad de Manizales, el diario La Patria y la empresa Ventanilla Verde. Ante la emergencia simulada, las brigadas internas de cada institución salieron de sus puestos para contener las llamas iniciales mientras se coordinaba el apoyo externo.
Diego Armando Rivera Gutiérrez, director de la Unidad de Gestión del Riesgo (UGR), destacó la importancia de las jornadas en el entorno urbano: “estos ejercicios proponen fortalecer las capacidades de respuesta y realizar la activación de las diferentes empresas e instituciones cercanas para una respuesta rápida. Inmediatamente se coordinó todo el proceso con el sistema municipal, el Cuerpo Oficial de Bomberos, la UGR y el sistema de emergencias médicas con sus ambulancias. Se identificaron capacidades importantes; lo más valioso de estos proyectos es garantizar una buena respuesta para evitar afectaciones a la infraestructura y, por supuesto, salvar vidas“.
Tras el aviso inicial, el Cuerpo Oficial de Bomberos de Manizales (COBM) desplegó sus máquinas y personal hacia el sector. La operación se centralizó en un Puesto de Mando Unificado (PMU), donde se distribuyeron las tareas de control del fuego y atención de posibles heridos. El teniente Jorge Iván Quintero, comandante del COBM, explicó la relevancia de que el sector privado y académico sepa cómo actuar antes de que las sirenas se escuchen a lo lejos: “se hace un trabajo muy coordinado con el sistema de emergencias de las instituciones desde el sector de la Autónoma. Cada una de las unidades de bomberos y ambulancias que llegan deben reportarse en el puesto de comando, y desde ahí se articula toda la atención en apoyo a la brigada. Este proceso nos ayuda a concientizar a la población para tener respuestas ágiles y efectivas. En una situación real, los organismos de socorro pueden demorar en llegar, por eso la suma de esfuerzos es lo mejor para salir adelante”.
De otro lado, Diana María Castaño, coordinadora de seguridad y salud en el trabajo en el canal Telecafé, destacó este ejercicio que a muchos los tomó por sorpresa: “eso nos sirve mucho para fortalecer los recursos internos que tenemos en cada empresa y para mirar qué tan capacitados estamos dentro de las brigadas de emergencia de cada sede. Cuando se realiza el simulacro, siempre pedimos la ayuda a entidades como gestión del riesgo y siempre nos apoyan, siempre han estado prestos a darnos toda la información que ellos tienen al respecto, y nos ayudan a ampliar los conocimientos que tenemos”.
El balance de las autoridades dejó un mensaje claro: la seguridad de la ciudad no depende de un solo sector, sino de la agilidad con la que vecinos, personas en el lugar y bomberos logren hablar el mismo idioma ante una emergencia.


