El Cuerpo Oficial de Bomberos de Manizales cumplió 98 años de servicio a la ciudad. A través del siguiente informe especial, rendimos un homenaje a los hombres que durante casi un siglo han hecho posible que la institución crezca y se mantenga fortalecida.

Una de las experiencias que más recuerda Héctor Arango Zapata, como bombero, fue el incendio en Bogotá del Edificio Avianca. Las llamas comenzaron a las 7:00 a.m. del 23 de julio de 1973 en el piso 14 y se extendieron hasta el piso 37. Cuatro muertos y más de 70 heridos fue el balance final de la conflagración, que consumió el que, en ese momento, era el rascacielos más alto que existía en la capital del país (41 pisos).

Media hora después de que comenzó, ocho unidades del Cuerpo de Bomberos de Manizales abordaron un avión rumbo a Bogotá para unirse a los equipos que, de muchos lugares de Colombia, llegaron a reforzar las tareas de rescate.

Eso fue un trabajo muy duro, muy difícil. Ese edificio ardió toda la noche, no lo pudimos apagar porque los hidrantes no daban abasto”, aseguró Arango Zapata.

Los bomberos trabajaron 24 horas asistiendo las operaciones de rescate de muchas personas que lograron llegar a la azotea del edificio y fueron evacuadas en helicópteros. “Salvamos muchas vidas, lamentablemente algunas, en su desesperación, se lanzaron al vacío y murieron”, relató don Héctor, el bombero más antiguo que hoy sobrevive y quien accedió a contarnos parte de su amplia experiencia en esta institución.

Nacido en Chinchiná, pero criado desde muy pequeño en Manizales, Héctor ingresó al Cuerpo Oficial de Bomberos de la ciudad a la edad de 26 años, en el año de 1955. Primero fue voluntario tres años y después quedó libre la vacante del maquinista (conductor) y fue nombrado en ella. Desde entonces pasó por todos los cargos, hasta que se produjo su primer retiro en 1981, cuando se pensionó siendo comandante.   

“Sin embargo, meses después me llamaron y me ofrecieron de nuevo la comandancia del Cuerpo de Bomberos. Acepté y estuve allí 6 años más”, agregó.

Héctor Arango Zapata, excomandante Cuerpo Oficial de Bomberos

De esa época sólo él y otro bombero sobreviven. Aún conservan como reliquia en la Estación de Bomberos de Palogrande la Chevrolet Modelo 37, el primer vehículo que Héctor condujo como maquinista en la institución.

Entre sus anécdotas, también nos recuerda que, como comandante, tuvo la responsabilidad de estar por varios días al frente de las operaciones de rescate de las víctimas en la ribera del río Chinchiná, tras la avalancha que provocó la erupción del volcán Nevado del Ruiz en noviembre de 1985.

“Aunque recuperamos muchos cuerpos, fue mucha la gente que no apareció, porque la avalancha se los llevó”, comentó.

Los incendios en Manizales

Una de las razones que originó que en 1926 se creara en Manizales el Cuerpo Oficial de Bomberos, fueron los incendios que con frecuencia se presentaban en la ciudad. De hecho, hasta la propia Catedral Basílica fue afectada por uno de ellos en 1926.  Sin embargo, con el tiempo, tomadas ya las medidas para mitigar esta clase de peligros, otros igual de fatales estaban al asecho, producto de la falta de planeación urbana y de los planes de ordenamiento territorial. Las frecuentes precipitaciones y las invasiones en una topografía como la nuestra, aumentaron el riesgo de deslizamientos y grandes tragedias. 

Héctor recuerda que no fueron pocos los episodios de este tipo que atendió, pero trae a la memoria uno que se produjo en 1965 y que arrasó con el barrio El Triunfo, en el sector de Villa Pilar. El derrumbe se produjo en Chipre y arrasó las casas de humildes familias levantadas más abajo, dejando como saldo un total de 34 muertos.

“De todas las víctimas recuerdo que durante varios días buscamos los cuerpos de dos niñas desparecidas. Y aunque todos los testimonios dan cuenta que fueron enterradas por el alud, nunca las hallamos”, comentó y recordó que, además, un par de semanas después ocurrió otro deslizamiento en el Barrio La Estrada con otros 34 muertos.

“Curiosamente allí también se nos quedaron envolatadas dos personas que, aunque todo el mundo sabía que habían muerto con el bombazo, nunca aparecieron”, agregó.

El deber cumplido

Para Héctor la mayor satisfacción es caminar por las calles de la ciudad y siempre encontrar gente que le recuerda algún episodio particular del pasado en el que les salvó la vida. “Se salvaron muchas vidas de personas de toda clase: niños, mujeres y ancianos, atrapados por las llamas, cubiertos de tierra o agua y siempre se tuvo el valor de asumir la tarea del rescate, de realizar el salvamento sin importar de quien se trataba. Estoy muy agradecido con la vida de poder hacerlo y es una gran satisfacción ver que uno puede sacar del peligro a muchos”.

También agregó que agradece el “estar vivo de milagro”, pues en una operación se produjo una explosión que lo lanzo por los aires y le causó graves heridas.

“Estábamos en la estación del centro, habíamos terminado de almorzar cuando escuché una algarabía y era que se acercaba un bus de Expreso Palmira envuelto en llamas. Al conductor en ese momento lo único que se le ocurrió fue llegar hasta bomberos. Comenzamos a apagarlo, ya habíamos terminado y entonces me acerqué y me agaché para observar por debajo del carro. Ví que persistían unas pequeñas llamas, apunté la manguera al punto donde estaban y cuando lancé el chorro explotó el tanque de la gasolina. La onda me lanzó contra una pared y me produjo lesiones la cara y la mitad del cuerpo”.

La historia.

Muchos libros podrían escribirse con las gestas vividas a lo largo de casi 100 año por los miembros del Cuerpo de Bomberos de Manizales. Miles de anécdotas y experiencias podrían recopilarse con sus relatos desde que la entidad fuera creada el 17 de octubre de 1925 mediante el Acuerdo 010, aprobado por el Concejo Municipal, por el cual se dictaron “las disposiciones tendientes a la protección contra incendio de la ciudad de Manizales” y se organizó “el cuerpo de bomberos”.

Esa norma entonces creó la Inspección de Policía encargada de la seguridad, que estaría al frente de un funcionario nombrado por el alcalde, previa aprobación del Concejo. Un secretario y un portero serían los empleados de la nueva dependencia.

Primera estación de bomberos en Manizales

El artículo tercero de dicho Acuerdo 010 decía: “El Inspector de Policía de Seguridad es una autoridad de Policía en todo lo relacionado con siniestros e incendios”. Y en su artículo octavo se determinó que este sería el primer jefe del Cuerpo Oficial de Bomberos de la Ciudad, que fue constituido a través de la misma norma.

El jefe hace 98 años tenía un sueldo de 180 pesos; el segundo al mando de 15º pesos; el secretario de 100 pesos. Los ingresos de los bomberos, según el rango (sargento, cabo o ayudantes) oscilaban entre los 80 y 50 pesos. El primer presupuesto anual de la entidad fue de 2 mil 650 pesos.

Moderna institución

Manizales cuenta hoy cuenta con un Cuerpo Oficial de Bomberos fortalecido. En esta Administración Municipal el parque automotor fue modernizado con un vehículo cisterna y una máquina de desplazamiento rápido, tres camionetas de logística y un carrotanque.

En sus instalaciones cuenta con una moderna central que forma parte del Sistema de Monitoreo para la Gestión del Riesgo para vigilar ríos, quebradas y suelos de Manizales, ante crecientes, inundaciones y deslizamientos, el cual fue desarrollado mediante convenio con la Universidad Nacional de Colombia. También cuenta con un completo Sistema de Alertas Tempranas para dar aviso a la comunidad ante crecientes, inundaciones, deslizamientos o avalanchas generadas ante una posible erupción del volcán Nevado del Ruiz.

Las estaciones hidrometeorológicas que controla permiten visualizar en tiempo real la cantidad de lluvia que cae en la ciudad, niveles de ríos o quebradas y saturación de los suelos desde cada una de las estaciones de bomberos.

El personal del Cuerpo de Bomberos de Manizales está hoy capacitado en rescate vehicular, rescate US&R en estructuras colapsadas y operación de Drones. También cuenta en su equipo con expertos en atención prehospitalaria las 24/7 y con cinco instructores debidamente avalados y formados por la Unidad Administrativa Especial de la Dirección Nacional de Bomberos, para extender sus conocimientos a los demás integrantes de la entidad. Ante las necesidades de la región, también cuenta con un grupo de expertos en el control de enjambres de abejas.

Más de 110 personas integran actualmente el Cuerpo Oficial de Bomberos Manizales, una cifra 20 veces superior al número de efectivos que la integraban cuando en 1955, el nonagenario Héctor Arango ingresó a la institución.

Más de 110 personas integran actualmente el Cuerpo Oficial de Bomberos Manizales, una cifra 20 veces superior al número de efectivos que la integraban cuando en 1955 el nonagenario Héctor Arango ingresó a la institución.

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