- La Secretaría de Salud Pública de Manizales emitió medidas preventivas para las comunidades rurales tras los recientes ataques de abejas africanizadas registrados en San Peregrino y La Violeta, hechos que dejaron una persona fallecida y varios lesionados.
- Llamado urgente a evitar la manipulación de enjambres y reforzar las medidas de prevención en zona rural de Manizales, ante el aumento de incidentes con abejas africanizadas durante el último mes.


En respuesta a los lamentables sucesos ocurridos durante el último mes en los sectores de la Vereda San Peregrino y La Violeta, donde se han registrado ataques de abejas africanizadas (Apis mellifera africanizada) con consecuencias fatales para una persona y hospitalizaciones en otras, se emite desde la Secretaría de Salud Pública, la presente orientación dirigida a todos los habitantes y trabajadores de la zona rural.
Es fundamental comprender que las abejas africanizadas poseen un comportamiento defensivo muy sensible; factores que podrían parecer inofensivos, como el ruido de una guadaña, el uso de maquinaria pesada, vibraciones fuertes, olores intensos o el uso de ropa de colores oscuros, pueden ser interpretados por la colonia como una amenaza, desencadenando una reacción masiva y persistente. Por ello, la primera línea de defensa es la prevención mediante la observación: antes de iniciar labores de campo, corte de pasto o limpieza, inspeccione techos, troncos huecos, cavidades en árboles y grietas en muros para descartar la presencia de nidos o enjambres.
En el caso de verse sorprendido por un ataque, la recomendación principal es la evacuación inmediata. No intente espantarlas con las manos ni se lance al suelo; debe correr de forma rápida y en línea recta, buscando refugio en un lugar cerrado, como una vivienda o un vehículo. Durante la huida, es vital proteger boca y nariz para evitar que las abejas obstruyan las vías respiratorias. Se recomienda no buscar refugio en cuerpos de agua (piscinas o ríos), ya que las abejas permanecerán en la superficie esperando a que la persona emerja para respirar. Las abejas atacan masivamente y pueden seguir al afectado algunos cientos de metros desde la fuente de perturbación, dependiendo de la colonia, el entorno y la intensidad del estímulo.
Tras un incidente, el manejo de las picaduras debe hacerse con extrema precaución. Para retirar los aguijones, debe rasparlos lateralmente con la uña o el borde de una tarjeta; nunca intente extraerlos con los dedos o pinzas, pues esto presionaría el saco de veneno y aumentaría la dosis inyectada en el cuerpo. Si la persona presenta dificultad para respirar, mareos, hinchazón en labios y párpados, urticaria generalizada o recibió múltiples picaduras, se debe considerar la posibilidad de reacción alérgica grave (anafilaxia) y trasladarla de inmediato a un centro de atención hospitalaria. Las personas con antecedentes conocidos de alergia a picaduras deben extremar sus cuidados, cuando se desplacen por zonas rurales.
Finalmente, se recuerda a la ciudadanía que, ante la detección de un enjambre que represente un riesgo, no se debe intentar su manipulación, quema o fumigación, ya que esto garantiza un ataque inminente. El procedimiento correcto es evitar cualquier contacto y dar aviso inmediato al Cuerpo Oficial de Bomberos a través de la Línea de emergencia 119, quienes cuentan con el equipo y la capacitación necesaria para el manejo seguro de estos insectos.
Siempre que sea posible, la remoción debe realizarse en horario nocturno o con poca luz, cuando la mayoría de las abejas se encuentran dentro del nido y menos activas, reduciendo el riesgo para el personal. En muchos casos, el nido puede ser reubicado y aprovechado por apicultores autorizados, siempre que no represente peligro para personas o animales.
La seguridad de la comunidad rural depende del conocimiento sobre el comportamiento de las abejas, de la prudencia en las actividades cotidianas y del reporte oportuno ante la presencia de enjambres o nidos en zonas de paso o vivienda.


