- El programa busca mejorar las condiciones físicas de los hogares y fortalecer el arraigo de las comunidades rurales en su territorio.
- Cada intervención se convierte en un símbolo de esperanza y en una herramienta para garantizar que las familias campesinas permanezcan en el campo, desarrollando sus proyectos de vida con dignidad y seguridad.
Hay progreso en el programa de mejoramientos de vivienda en el sector rural, iniciativa que busca dignificar la vida de las familias campesinas y fortalecer las condiciones de habitabilidad en el campo. A la fecha ya se han entregado cinco mejoramientos, lo que representa un paso importante hacia el cumplimiento de la meta establecida.





Fotografías: mejoramientos de vivienda rural
Actualmente se encuentran en ejecución 28 mejoramientos más, los cuales progresan en sus trabajos a buen ritmo y permitirán transformar de manera positiva la cotidianidad de los hogares beneficiados.
En total, el proyecto contempla la realización de 39 mejoramientos de vivienda en suelo rural, lo que se traduce en un impacto social y económico importante para la comunidad. La inversión destinada asciende a aproximadamente 975 millones de pesos, recursos que reflejan el compromiso de la administración en brindar soluciones concretas y efectivas a las familias que habitan en zonas apartadas y que, históricamente han enfrentado mayores dificultades para acceder a programas de vivienda.
La entrega de techos más resistentes, pisos adecuados y espacios habitables genera un efecto directo en la salud, la convivencia y el bienestar de los beneficiarios.
De igual manera, las inversiones impulsan la economía local, pues gran parte de los recursos destinados a los mejoramientos generan empleo y dinamizan el comercio en las veredas y en el casco urbano. Así, el impacto se mide en ladrillos y cemento y, en oportunidades que se abren para la población.
Con las acciones se fortalece la infraestructura de las viviendas y la calidad de vida de quienes las habitan, aportando a la permanencia en el territorio, al arraigo rural y a la construcción de un campo más digno, equitativo y con mejores oportunidades.
Es un esfuerzo que ratifica la importancia de orientar la inversión hacia proyectos que promueven bienestar y justicia social para las comunidades campesinas y, reafirma el compromiso de la Administración Municipal con un desarrollo inclusivo que pone al campo en el centro de las decisiones.


