- La mesa de hábitat definió temas prioritarios para la región, con una visión compartida que integra ambiente, riesgo, servicios y salud en la planificación del territorio, orientando las decisiones hacia un desarrollo equilibrado y coordinado en el Área Metropolitana Centro Sur.
- Las entidades de los cuatro municipios analizaron estrategias conjuntas para enfrentar retos ambientales y urbanos.



Fotografías: junta Área Metropolitana, mesa técnica de hábitat
La construcción del Plan Integral de Desarrollo Metropolitano sumó un nuevo capítulo con la mesa de hábitat, espacio que reunió a los equipos técnicos de Manizales, Neira, Palestina y Villamaría para abordar temas relacionados con el ambiente, la gestión del riesgo, los servicios públicos y el ordenamiento territorial.
El director de la Unidad de Gestión del Riesgo de Manizales, Diego Armando Rivera Gutiérrez, explicó que el espacio se centra en varios frentes estratégicos. “Estamos trabajando en la mesa de desarrollo de hábitat con los municipios del área metropolitana para abordar temas asociados a la gestión ambiental sostenible y la protección de áreas de interés ambiental y ecosistemas estratégicos, que prestan bienes y servicios a los habitantes y a las actividades económicas”.
El director indicó que la gestión del riesgo de desastres ocupa un lugar prioritario dentro de la agenda. “Estamos revisando cómo articularnos para consolidar sistemas de alerta temprana y contar con un sistema de información que facilite la toma de decisiones en el territorio”.
Uno de los principales enfoques de la mesa fue la necesidad de integrar los instrumentos de planificación de los municipios. Durante la jornada se analizó cómo los Planes de Ordenamiento Territorial deben dialogar entre sí, especialmente en lo relacionado con la estructura ecológica principal.
Rivera Gutiérrez destacó que el trabajo conjunto permite alinear criterios en temas ambientales y urbanos, “los elementos de planificación deben estar articulados para garantizar coherencia en el desarrollo del territorio metropolitano”. De igual forma, se discutieron aspectos relacionados con la prestación de servicios públicos, como el alumbrado, que también requieren coordinación entre municipios para mejorar su cobertura y eficiencia
Desde el componente de salud, la mesa abordó la relación entre el hábitat y el bienestar de la población. La directora local de Salud de Villamaría, Alejandra Gallego, explicó que el análisis incluyó variables ambientales y sociales. “Estamos trabajando temas de salud asociados al componente ambiental, el agua y el impacto del crecimiento poblacional. También revisamos cómo los servicios públicos y el turismo influyen en la dinámica de los municipios y en la necesidad de generar espacios para que las personas puedan interactuar y conocer el territorio”.
El enfoque permite entender el hábitat como un sistema integral en el que convergen factores ambientales, urbanos y sociales, con incidencia directa en la calidad de vida de los habitantes. Para la ciudadanía, los procesos significan mejores condiciones en aspectos como el acceso a servicios públicos, la protección del entorno natural, la prevención de riesgos y la planificación de espacios adecuados para el desarrollo social y económico.


